Saturday, September 26, 2009

Yissell


"En el inconsciente del hombre la mujer suscita inquietud, no solo porque ella es juez de su sexualidad, sino porque él la imagina insaciable, comparable al fuego que hay que alimentar sin cesar, devoradora como la mantis religiosa. La mujer le resulta `fatal´. Ella le impide ser él mismo, realza su espiritualidad, encontrar el camino de su salvación. La mujer es acusada de ser "un placer funesto", de haber introducido en la tierra el pecado. El hombre busca un responsable de haber perdido el paraíso terrestre y encuentra a la mujer".
Jean Delumeau. El miedo en Occidente.